sábado, 25 de octubre de 2008
lunes, 9 de junio de 2008
domingo, 25 de mayo de 2008
12:22
tras esa voz he encontrado mi propio rostro
desnudo
mojado por versos
transparente
sin velos
sin máscaras
un rostro que no esconde objetivos anuales
que no muestra gestos de lo correcto
que se busca entre los escombros de lo imperecedero
en el espejo no estoy yo
ni mi rostro
no hay nadie no hay reflejo.
desnudo
mojado por versos
transparente
sin velos
sin máscaras
un rostro que no esconde objetivos anuales
que no muestra gestos de lo correcto
que se busca entre los escombros de lo imperecedero
en el espejo no estoy yo
ni mi rostro
no hay nadie no hay reflejo.
viernes, 28 de marzo de 2008
palabra tras el silencio
palabras
a jirones
me lanzas
entre risas
y olvidos
mientras
mientras
creo que
escondes
tus penas
para hacer creer
que no
existen.
viernes, 30 de noviembre de 2007
s i l e n c i o
entre lo dicho y
lo no dicho
hay silencio,
un silecio imposible
que nunca puede ahuecarse
porque siempre hay
un movimiento
un aleteo
un gesto
un roce sobre el papel
un pensamiento
que habita el espacio
y el tiempo
de ese silencio falso
entre la palabra dicha y la callada
hay silencio,
un silecio imposible
que nunca puede ahuecarse
porque siempre hay
un movimiento
un aleteo
un gesto
un roce sobre el papel
un pensamiento
que habita el espacio
y el tiempo
de ese silencio falso
entre la palabra dicha y la callada
viernes, 23 de noviembre de 2007
el ego del artista
YO YO YO YO YO YO YO
YO YO
YO YO YO YO YOYO YO YO YO YO YO YO
YO YO YO YO YO YO YO
YO YO YO YO YO YO YO
TÚ
sábado, 10 de noviembre de 2007
Poética
la complejidad de una mota del polvo
inexplicable por su pequeñez
no preocupa demasiado a los hombres y mujeres modernos
centrados en su existencia independiente y autónoma
-ilusos e ingenuos-
por eso la poesía interesa
a unos pocos lunáticos que creen
en serio y de manera rigurosa
como científicos que entregan su vida a la física cuántica
que la mota de polvo iluminada por el sol de la mañana
encierra todo el universo
uno de esos físicos poéticos declaraba que un poema sobre un insecto
podía producir más energía que una central hidroeléctrica
si fuera cierto –yo desde luego no lo dudo-
no necesitaríamos más que convertir a todos los hombre y mujeres modernos
en poetas y poetisas que escribieran sobre nubes o estrellas
y nuestro mundo encerrado en una mota de polvo de otro universo
continuaría su curso hacia la eternidad de una mañana luminosa
como la que ahora entra por mi ventana
viernes, 2 de noviembre de 2007
mi lavadora
el mecánico de la lavadora vino por séptima vez
con rostro preocupado por su larga enfermedad.
en sus visitas anteriores había revisado
los diferentes componentes vitales.
su diagnóstico siempre fue de orden físico:
el display, el módulo electrónico, el motor, el cableado.
sin embargo, cada vez que cambiaba un órgano vital
la máquina hacía un pequeño gesto, un parpadeo imperceptible
de los botones y se apagaba de nuevo.
visto desde el final del poema, no hay duda
que se trataba del estetor de la muerte.
sus visitas eran ya habituales hacia final de cada semana
y noel que era cubano e inclinado a la filosofía
me hablaba de la superficialidad de vivir sin lavadora,
o de la futilidad de la existencia o de la fugacidad del tiempo.
“hace ya ocho semanas que viniste por primera vez, noel”.
le decía yo confirmando sus teorías sobre el espacio y el tiempo.
en uno de esos días debatimos sobre mi fe en la electrónica,
resentida porque la avería era insondable al tratarse de una lavadora
de nueva generación digital.
ahora yo creía de nuevo en la mecánica.
noel me miró y me dijo muy serio:
“pero hombre no digas eso, la electrónica puso al hombre en el cosmos”
en su séptima visita su rostro sombrío indicaba una tristeza interior
que nunca me había mostrado.
me anunció que estaba claro, que no se trataba de algo material
sino que el fallo se encontraba en el espíritu del aparato:
“el alma de la lavadora está en estado crítico”.
quizá, comentamos, el estrés moderno o su ateísmo total de máquina posmoderna
le habían provocado unos ataques de ansiedad generalizados
que finalmente la habían bloqueado.
noel se encargó de la sustitución de la lavadora, que según me dijo
se iría a un balnerio de recuperación.
“pronto estará de nuevo con nosotros”.
no he vuelto a ver
ni a noel ni a mi antigua lavadora
desde entonces.
con rostro preocupado por su larga enfermedad.
en sus visitas anteriores había revisado
los diferentes componentes vitales.
su diagnóstico siempre fue de orden físico:
el display, el módulo electrónico, el motor, el cableado.
sin embargo, cada vez que cambiaba un órgano vital
la máquina hacía un pequeño gesto, un parpadeo imperceptible
de los botones y se apagaba de nuevo.
visto desde el final del poema, no hay duda
que se trataba del estetor de la muerte.
sus visitas eran ya habituales hacia final de cada semana
y noel que era cubano e inclinado a la filosofía
me hablaba de la superficialidad de vivir sin lavadora,
o de la futilidad de la existencia o de la fugacidad del tiempo.
“hace ya ocho semanas que viniste por primera vez, noel”.
le decía yo confirmando sus teorías sobre el espacio y el tiempo.
en uno de esos días debatimos sobre mi fe en la electrónica,
resentida porque la avería era insondable al tratarse de una lavadora
de nueva generación digital.
ahora yo creía de nuevo en la mecánica.
noel me miró y me dijo muy serio:
“pero hombre no digas eso, la electrónica puso al hombre en el cosmos”
en su séptima visita su rostro sombrío indicaba una tristeza interior
que nunca me había mostrado.
me anunció que estaba claro, que no se trataba de algo material
sino que el fallo se encontraba en el espíritu del aparato:
“el alma de la lavadora está en estado crítico”.
quizá, comentamos, el estrés moderno o su ateísmo total de máquina posmoderna
le habían provocado unos ataques de ansiedad generalizados
que finalmente la habían bloqueado.
noel se encargó de la sustitución de la lavadora, que según me dijo
se iría a un balnerio de recuperación.
“pronto estará de nuevo con nosotros”.
no he vuelto a ver
ni a noel ni a mi antigua lavadora
desde entonces.
domingo, 14 de octubre de 2007
PRONOMBRES PERSONALES
YO
1.
yo
oyo
hoyo
hoy
oy
o
y
y
o
yoy
yoyo
oyo
yy
y
yo
yog
yoga
oya
ayo
y
oy
yo
2. ME
levanto, acuesto, miro, veo, acerco, alejo, beso, acaricio, escucho, deseo, quiero, enciendo, abro, cierro, como, ando, paro, preparo, corro, corrijo, paseo, observo, juego, siento, grito, caigo, susurro, escribo, leo, desnudo, visito, digo, hablo, callo, despido, saludo, compro, vendo, dismulo, muero, pago, vivo sueño, amo, apago, pierdo, duermo, desayuno, follo, encuentro, vendo, corto, grabo, gano, amo.
levanto, acuesto, miro, veo, acerco, alejo, beso, acaricio, escucho, deseo, quiero, enciendo, abro, cierro, como, ando, paro, preparo, corro, corrijo, paseo, observo, juego, siento, grito, caigo, susurro, escribo, leo, desnudo, visito, digo, hablo, callo, despido, saludo, compro, vendo, dismulo, muero, pago, vivo sueño, amo, apago, pierdo, duermo, desayuno, follo, encuentro, vendo, corto, grabo, gano, amo.
sábado, 6 de octubre de 2007
domingo, 30 de septiembre de 2007
generación beat
un tren de mercancías cruza el país
con vagones de madera y hierro
destino: San Francisco
subes con una mochila llena de libros
para visitar a alvah goldbook,
a lawrence ferlinghetti o a gregory corso
y acudir junto a ellos a la lectura
de poemas cargados de botellas
hablar a la vez hasta caer exhaustos
del sentido y del vacío con notas
de jazz enredadas en vuestras palabras.
el sol os acompaña una noche más.
sábado, 25 de agosto de 2007
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